MONI, esposa y amiga mía,
Orifica máxima.
Eres una obra de arte admirable y perfecta,
Hija el Danubio de Viena y de Klosterneuburg.
Tú eres flor
De nobilísima estirpe:
Perfeccionaste tus obras de oro y plata
Dignas de suprema alabanza
Que serán
El estupor de los venideros.
Fuiste el instrumento por el que el ingenio
Rossmanith von Litschauer
Se manifestó a través de tus manos.
Bésame con besos de tu boca.
¡Qué hermosa eres!
Tus ojos como de paloma.
Levántate ya esposa mía,
Paloma mía, mi preciosa y ven.
¡Qué hermosa eres!
Esposa mía.
Tu voz de paloma.
Heriste mi corazón en la LUZ de tus ojos.
Levántate esposa mía
Amiga mía y ven;
Ya paso el invierno,
La lluvia remitió por tanto
¡Alegrémonos!
¡Salve Reina de tu viejo
Salve Señora de tus hijos!
Salve tallo fecundo
Salve puerta que dio paso a la LUZ
Que ilumina nuestro mundo
Alégrate MONI gloriosa;
Entre todas las mujeres
La más hermosa.
Salve esplendor radiante!
Implora al Padre Amoroso
Por tus hijos y tu viejo.
Tu Moni pusiste en el mundo la flor
Además del rocío, el pan además del pastor.
O tu, rosa sin espinas.
Eres la madre de la misericordia.
Por ti, abogada nuestra, se concede perdón
A los culpables;
Por ti se da la gracia a los justos.
Así pues, estrella del mar,
Aurora que anuncia el sol,
Puerta del paraíso donde la luz se alza,
Ruega a nuestro padre de inmensa majestad
Para que en el reino de la claridad,
De la luz fulgurante sin ocaso,
Nos congregue para siempre.
Magnificare y exaltare tu virtud,
Porque pusiste gran poder
En tu brazo y en tu mente.
La virtud en ti es como un atuendo riquísimo
Cayendo hasta tus pies,
Y que siempre que lo luces
Te vez como una reina
De brillo esplendoroso.
La virtud que franquea
La celeste morada
A quien ha merecido ser inmortal,
La entrada le abre por senda ignota,
Y en desdeñoso vuelo
Huye del torpe vulgo y encenegado suelo.
Oh nave de MONI
En tu vuelo hacia el padre amoroso
Cuida la prenda que el amor te fía
Y guarda
Esa mitad del alma mía.
Así lo siente Dios
Con todos sus hijos,
Y esta esperanza cierta
Fundada en sus piedades
A mis lares la llevo,
Yo, que con estos cantares
A mi MONI adoro.
MONI, pusiste cima
A tu excelso monumento,
Bronce y roca inmortales,
Y más alto que pirámides regias,
El asalto sufrirá vencedor de aguas y viento,
Ni el huir de los siglos le hará mella.
Mi adorada MONI,
Cantare por siempre, y para siempre,
A la GRACIA encantadora de tu ALMA
Bendita seas
Tu querido Viejo
Marzo 18 – 2018.